Balance de la Semana Santa en la Catedral

Con la bendición de las palmas y ramos de olivo se inauguraron las celebraciones litúrgicas en la Catedral, presididas por el Obispo, y que llegaron a su culmen con la celebración del triduo pascual.

Los fieles de la Diócesis de Córdoba han vivido durante la Semana Santa unos días intensos de oración y de adoración ante el misterio de la Pasión y Muerte y Resurrección de Jesucristo. El domingo de Ramos se inauguraba la Semana Santa con la bendición de las palmas y ramos de olivo en el patio de los Naranjos. Un centenar de fieles acudieron a la Catedral para acompañar a Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén.

A continuación el Martes Santo, la Catedral acogía la celebración de la Misa Crismal en la que el presbiterio cordobés renovaba sus promesas sacerdotales y posteriormente, el Obispo bendecía los santos óleos. Ya el Jueves Santo se celebró la Misa de la Cena del Señor y el Viernes Santo la Pasión del Señor.

A tempranas horas tenía lugar el Oficio de Tinieblas, el Sábado Santo, que tuvo su momento álgido en la Vigilia Pascual. Finalmente, el Domingo de Resurrección se celebró la solemne Misa pontifical con bendición papal.