El Obispo: “La Eucaristía es el tesoro de la Iglesia”

La diócesis de Córdoba celebró este fin de semana la solemnidad del Corpus Christi. En la ciudad, la celebración fue presidida por el Obispo, Mons. Demetrio Fernández

Altares, flores, alfombras y los mejores enseres para recibir a Jesús Sacramentado por las calles de ciudad. Así se prepararon las calles del entorno de la Santa Iglesia Catedral para recibir a la Custodia de Arfe que el domingo, 23 de junio, procesionó con motivo de la solemnidad del Corpus Christi.

Previamente, dio comienzo la celebración de la santa misa que estuvo presidida por el obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, y concelebrada por el Cabildo Catedralicio y sacerdotes de la Diócesis.

En su homilía, Mons. Demetrio Fernández explicó el significado de la eucaristía afirmando que “es el tesoro de la Iglesia que se ha mantenido siempre por los sacerdotes y se ha transmitido por el sacramento del orden hasta nosotros”. “Jesucristo ha unido este sacramento en el que perpetúa su presencia y lo ha unido al mandato del amor de uno a otros y, especialmente, amar a los demás en actitud de sacrificio y entrega”, indicó. Asimismo, el prelado recordó que la fiesta del Corpus viene a prolongar la gran fiesta del Jueves Santo: “La fiesta del Corpus es un día para darle gracias a Jesucristo por este gran invento, el invento de la eucaristía, por el que Jesucristo viene continuamente a nosotros”. Y añadió: “Él está aquí y lo adoramos desde lo más profundo de nuestro corazón”.

El obispo instó además a los fieles a acercarse a recibir el sacramento de la eucaristía con limpieza de corazón. “Debemos recibir dignamente la eucaristía y hemos de revisar no sólo nuestros pecados confesando, sino el fruto que va dando”, comentó. Y concluyó recordando que la eucaristía “ha sido a lo largo de la historia el factor transformador más importante porque ha cambiado los corazones de millones de personas en la historia”.

Una vez concluida la celebración litúrgica, el paso de la Custodia salió del templo mayor por la Puerta del Perdón, para encaminarse por Cardenal Herrero, Magistral González Francés, Cardenal González, Cruz del Rastro, Ronda de Isasa, Puerta del Puente, Plaza del Triunfo, Torrijos, Cardenal Herrero y entrada a la Catedral por la Puerta del Perdón.

En lo que respecta al cortejo fue el tradicional: hermandades no agrupadas, hermandades de Gloria, hermandades de penitencia no sacramentales, por día de salida y, finalmente, hermandades de penitencia sacramentales por día de salida.

Como en años anteriores, el recorrido de la procesión estuvo marcado por efímeros altares, más de una decena, levantados al paso de la procesión por distintas cofradías de la capital dignificando así el paso del cortejo por las calles de la ciudad.

COMPARTIR EN REDES SOCIALES