Acción de gracias por los 50 años del Camino Neocatecumenal

Mañana sábado, 5 de mayo, mil cordobeses asistirán a un gran encuentro con el Papa Francisco en Roma. Un evento que reforzará la eclesialidad del Camino Neocatecumenal y su vocación como itinerario de iniciación cristiana

Cerca de mil personas pertenecientes al Camino Neocatecumenal de la Diócesis de Córdoba, acompañadas por el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, participarán mañana sábado, 5 de mayo, en un encuentro multitudinario con el Papa Francisco en Roma, convocado para celebrar el 50 Aniversario de este itinerario de formación posbautismal.

El encuentro se celebrará en la explanada de la Universidad de Tor Vergata donde se espera la llegada de más de 150.000 personas de todo el mundo. Allí los responsables internacionales del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, el Padre Mario Pezzi y Ascensión Romero, que recientemente ha sustituido a la iniciadora Carmen Hernández fallecida el pasado 19 de julio del 2016, llevarán a cabo una acción de gracias por este medio siglo de vida del Camino.

Según explica Miguel Ángel Sastre, responsable del Camino Neocatecumenal en Córdoba, “esta celebración en Roma sobre todo va a ser una acción de gracias, poder cantar un Te Deum juntos por la obra que Dios ha hecho a través del Camino en tantas parroquias del mundo”. Por su parte, José Luis Borja, sacerdote y miembro del equipo responsable de Córdoba, manifiesta su alegría ante este acontecimiento: “Estamos muy contentos, esta es ya la segunda vez que nos vamos a congregar con el Papa Francisco, reforzando siempre la eclesialidad del Camino Neocatecumenal, su profunda vocación como itinerario de iniciación cristiana”.

De hecho, en la celebración el momento más importante será el envío del Papa Francisco de 36 nuevas missio ad gentes y 20 comunidades en misión. Según explica Miguel Ángel, las missio ad gentes consisten en que distintas familias que se han ofrecido a lo largo del itinerario Neocatecumenal, cada una de ellas procedentes de un país distinto, forman una pequeña comunidad en lugares donde no está presente la Iglesia o donde no es posible abrir una parroquia. “Este mismo testimonio que van dando estas familias de amor entre ellos y de lo que ellos han experimentado en la vida de su comunidad va a ir haciendo que poco a poco vayan siendo una luz en medio de esos lugares. Esto es una novedad en la Iglesia”.

De otro lado, las comunidades en misión son comunidades que ya han terminado este itinerario y que “se van a otras parroquias donde el Camino es prácticamente imposible empezarlo porque ya no hay un humus para poder comenzar, y entonces estas comunidades ayudan al párroco a poder evangelizar”.

El testimonio de los jóvenes cordobeses

Numerosos jóvenes procedentes de cinco parroquias distintas de la ciudad partieron el jueves por la noche hacia el encuentro. José Rafael Quero tiene 30 años, pertenece a la parroquia de San Francisco y San Eulogio, y va como responsable de uno de los autobuses. “Hemos salido con muchas ganas, con mucha ilusión de este encuentro de vivir con los hermanos tantas horas, y de experimentar verdaderamente el amor entre los hermanos. También de poder rezar juntos y de mostrar a los demás las cosas tan buenas que está haciendo el Señor con nosotros”.

Por su parte, Pablo Perea, universitario de 23 años, cuenta cómo “es un misterio como podemos salir de nuestra rutina y estar contentos. Eso es una cosa que la gente de nuestra edad no entiende, es un interrogante para los compañeros de la facultad, para nuestros amigos de Córdoba, el descubrir cómo la Iglesia en el siglo XXI tiene también una palabra para los jóvenes de nuestra edad.

También para Moisés Moyano, de 16 años está siendo “una experiencia bastante bonita viviéndola con personas muy diferentes con las cuales a lo mejor no tienes mucha relación pero con las que compartes una misma fe”.