500 jóvenes participan en el encuentro diocesano en Montilla

El encuentro ha tenido lugar el pasado fin de semana con motivo del jubileo de San Francisco Solano.

montillajovenes“Una tormenta perfecta”, pronosticaba el tiempo para el fin de semana pasado invitando a todos a que se quedaran en casa y no salieran a la calle ni viajasen a ningún lado. Con la preocupación obvia y mirando todas las previsiones habidas y por haber, 500 jóvenes venidos de diversos puntos de la diócesis, se trasladaron a Montilla para celebrar el Encuentro diocesano de jóvenes con motivo del jubileo de San Francisco Solano. Y cual no fue la sorpresa que se llevaron todos al ver que no hay tormenta perfecta que se le resista al Santo, que transformó los pronósticos más agoreros en una verdadera “tormenta perfecta”, pero de gracia.
Ya el viernes por la noche, los jóvenes de Montilla organizaron un Vía Crucis por las calles de la ciudad con una imagen de San Juan, el apóstol joven. Siguiendo la experiencia personal de la Pasión del discípulo amado y a través de unos símbolos en cada estación,se pudo vivir en silencio un rato de oración intenso y en un clima profundamente religioso.
Llegados al sábado por la mañana, el cielo se abrió brindando un sol y un tiempo magnífico que permitió que los jóvenes que participaron en el encuentro comenzaran el día, llenos del gozo, con una peregrinación por la Vereda del Juncal hasta Montilla, camino rural que solía recorrer el Santo con frecuencia para visitar la hacienda de su familia. Llegados a Montilla, al mediodía, celebraron la Eucaristía Jubilar en la Parroquia de San Francisco Solano, presidida por el Vicario General, Fernando Cruz-Conde, y concelebrada por el también Vicario General de Pastoral, Joaquín Alberto Nieva, y un número nutrido de sacerdotes. Fernando Cruz Conde invitó a los jóvenes a imitar al Santo en su amor a Jesucristo y en su ardor apostólico animándolos a que no tuvieran miedo en dar la cara por Jesucristo. Terminada la Eucaristía, marcharon a una nave de la Cooperativa La Unión donde tuvieron una velada festiva, con música en directo, que amenizó durante la comida y que, en la sobremesa, empujó a muchos jóvenes a bailar y cantar llenos de gozo en el Señor. Para terminar el encuentro, marcharon al salón de actos del Colegio de San Luis donde los jóvenes de Montilla, de una forma magistral, representaron el musical “Solano, de pies a cabeza” que dejó a todos con el corazón encendido. Una verdadera “guinda de pastel” para un día redondo, un día en que los jóvenes vivieron una verdadera tormenta de gracia.