De los Cristianos perseguidos en Irak a la Tabarnia que resiste

Jaume Vives participó en un coloquio en el Círculo de la Amistad con el título "Del Irak de los cristianos perseguidos a la Tabarnia que resiste"

Jaume Vives regresó a Córdoba para ofrecer un coloquio con el título "De los Cristianos perseguidos en Irak a la Tabarnia que resiste", la cita fue en el Círculo de la Amistad. Se trata de un encuentro con el que el autor de "Pobres, pobres" presentó su análisis sobre los modos de segregación en España o Irak en virtud de  creencias religiosas o posiciones políticas.

Jaume Vives es un joven periodista de 25 años de Barcelona que desde sus inicios en la profesión confesaba que no concibe el Periodismo sin la Evangelización. Siempre ha trabajado como freelance para sacar a la luz problemas sociales. Su familia lo educó en la fe católica y tras unos años, apartado de la Iglesia, volvió a redescubrir a Cristo en los pobres cuyo testimonio ha quedado reflejado en su obra “Pobres, pobres”. Posteriormente, realizó distintos viajes al Líbano e Irak donde ha podido conocer de primera mano el testimonio de los cristianos perseguidos. Fruto de estos testimonios martiriales nació el documental “Guardianes de la fe” que fue presentado en la parroquia de Consolación el pasado 21 de diciembre.

“Todo nace hace cuatro años cuando empiezo a escuchar noticias de cristianos perseguidos. Como salían sólo en medios digitales minoritarios, a mí eso me chirriaba y me costaba creer que fuera cierto”, afirmaba el periodista. Ante esta realidad que choca con nuestra vida cotidiana Jaume denunciaba cómo en Occidente “la Iglesia es marginada y apartada de todo lo público y lo más triste es que a veces somos los propios católicos los que nos avergonzamos de que somos católicos”. Y continúa: “Entonces, conoces a gente que muere por Cristo y que pierde todo aquello en lo que nosotros tenemos puesta nuestra seguridad y nuestra felicidad que es nuestra casa, un trabajo, un sueldo, que nuestros hijos estudien, a mí esto me chocaba”.

 

Esta nueva realidad le abrió los ojos: “Cuando descubro que es verdad, cuando descubro que hay cristianos perseguidos, entonces me doy cuenta de que hay un problema, ahí hay gente con motivos para renunciar a su fe que cada día que dicen yo soy cristiano los matan y lo pierden todo, y aquí que no tenemos ninguna razón para avergonzarnos, para esconder nuestra fe, salvo que hacemos el ridículo, o que quedamos como unos frikis y como mucho perdemos el trabajo, cada día renunciamos a Dios. Y ahí es donde veo la importancia de ir allí y coger esos testimonios para traerlos aquí. Porque esa gente nos enseña que merece la pena morir por Cristo. Ellos con su sangre y nosotros con lo que sea, con nuestra cara, con nuestra reputación y del modo que se nos pida. Ellos son el ejemplo vivo de que merece la pena morir por Cristo y además hacerlo con alegría”.

Este documental recoge los testimonios de distintas familias que han sufrido la pérdida de sus familias, que han tenido que abandonar su hogar, pero que mantienen la esperanza y lo hacen con paz y con alegría, sin perder nunca la fe. “Humanamente cuando uno conoce el infierno que esa gente ha vivido se da cuenta de que no es explicable que tras ese infierno puedan vivir con esa paz si no es el Señor el que los sostiene”, señalaba.