¿QUÉ ES LA CONGREGACIÓN PARA LAS CAUSAS DE LOS SANTOS?

Es uno de los Dicasterios (“ministerios”) que en Roma auxilian al Santo Padre dentro de la Curia Vaticana encargada de estudiar las Causas de los Santos y los milagros. La Congregación prepara todo lo necesario para que el Papa pueda proponer a la Iglesia Universal nuevos ejemplos de santidad, mediante las canonizaciones y beatificaciones. El Prefecto de la Congregación es el Cardenal Angelo Amato, acompañado por con un secretario, el arzobispo, Marcelo Bartolucci y el subsecretario el P. Boguslaw Turek. La Congregación tiene 34 Miembros (Cardenales, Arzobispos y Obispos), que ayudan al Papa en el examen de las causas de los santos y para este grupo ha sido designado por el Papa Francisco el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

¿Quién inicia una causa de beatificación?

Una causa de beatificación y canonización la inicia una persona física o un colectivo que recibe el nombre de actor. Es el impulsor de la causa porque cree que hay fama en el Pueblo de Dios de que una persona tuvo santidad de vida por sus virtudes heroicas o por su martirio o por su vida ofrecida heroicamente, las tres vías que actualmente contempla la legislación eclesiástica.

¿Cómo se abre una causa?

El actor nombra a un postulador para que actúe en su nombre en la Diócesis donde murió esa persona ante el Obispo diocesano. Si el prelado constata esa fama, iniciará el proceso en su diócesis, con el permiso de la Santa Sede. Aquí comienza el proceso diocesano en el que interviene un tribunal formado por el Obispo diocesano o su delegado, un promotor de justicia y un notario, con el postulador que representa al actor de la causa.

¿Cuáles son los signos que alientan la apertura de una causa de beatificación o canonización?

La Santidad es el resultado de la gracia divina que se manifiesta a través de signos externos reconocidos por la Iglesia. Estos signos son: las virtudes heroicas, el martirio, la fama de santidad y de signos, ofrecer la vida por amor y los milagros. Es en la verificación de estos signos externos en los que se centran los procesos de canonización y beatificación.

¿Qué documentación se precisa?

En el proceso existen todas las garantías jurídicas canónicas para recoger las pruebas que avalen la veracidad en la existencia de la fama atribuida al siervo de Dios: se recogen documentos, escritos e interrogatorios a testigos. El postulador se encarga de su recogida y presentación al tribunal y existen, además, una comisión de historiadores y otra comisión de teólogos que auxilian al tribunal en la recogida de estos documentos. El proceso se dilata en función del tiempo empleado en la recogida de estas pruebas. Pero nunca se juzgará sobre la existencia de la fama, que competerá a la Congregación para las Causas de los Santos en Roma; se tratará entonces de la fase romana de una causa de beatificación y canonización.

Terminada la fase diocesana, ¿qué ocurre cuando la causa llega a Roma?

De los materiales generados por la investigación diocesana se hacen tres copias. Una queda en el archivo de la propia Curia y las otras dos, precintadas y selladas, se entregan en la Congregación de Roma. Esta analiza detenidamente si se ha cumplido en la Investigación la normativa vigente, y si es así, se nombra a una persona encargada de presentar la causa (el relator) que junto al postulador romano, elabora la positio (ponencia) de la causa. Esta es estudiada por un grupo de Teólogos, historiadores…

¿Qué papel desempeñan en el proceso los Obispos miembros de la Congregación de las causas de los Santos?

Los juicios definitivos de los Consultores Teólogos e Historiadores, si en su mayoría son afirmativos, junto con las conclusiones del Promotor de la fe y la positio, pasan a la reunión de los Cardenales y Obispos miembros de la Congregación que emiten su juicio sobre la causa. Si es afirmativo, se propone al Santo Padre para que se realice un Decreto sobre la santidad de esa persona.

¿Se procede así en todas las causas?

Sí, pero en las causas de martirio se requiere solo la verificación de un milagro para la canonización mientras que en las otras se necesita, también la constatación de otro milagro para la beatificación.

¿Cuáles son los títulos oficiales que se conceden a los fieles cristianos que vivieron en loor de santidad?

En primer lugar está el de Siervo de Dios, que se da al fiel católico del cual se ha iniciado la causa de beatificación y canonización. El título de Venerable se concede al Siervo de Dios después de la promulgación del Decreto sobre la heroicidad de sus virtudes o sobre ofrecimiento de vida. Con la beatificación el Sumo pontífice declara Beato al siervo de Dios permitiendo el culto público eclesiástico, limitándolo a determinados lugares o familias religiosas. Si después de la beatificación se reconoce otro milagro, se llega a la canonización, que es el acto por el cual el Papa declara de forma definitiva y solemne que un fiel católico está en la gloria eterna del paraíso, intercede por nosotros ante el Padre y puede ser venerado públicamente por toda la Iglesia.