Restauración de la Inmaculada y de San Fernando, Rey

En nuestra Parroquia poseemos una magnífica imagen de la Inmaculada. Según afirma el padre Alonso de Torres en su Crónica, esta escultura se elaboró en Granada en el año 1660 y fue colocada en la capilla de la Concepción de la iglesia del Convento de San Pedro el Real; posteriormente, cuando desapareció la capilla, ocupó el camarín del retablo mayor. Esta imagen tiene un gran parecido en su actitud con la conocida Inmaculada de Alonso Cano (hecha para el facistol del coro de la Catedral de Granada). Por ello, algunos expertos opinan que quizás sea una de las muchas copias que se hicieron de la pieza de A. Cano en el taller de Pedro de Mena.

El paso de los siglos había deteriorado notablemente esta valiosísima imagen de la “Toda limpia” de pecado desde su concepción. Era muy necesario restaurarla, para que contemplando a la “Purísima” nos sintamos alentados a quitar de nosotros las machas del pecado. A partir de ahora podremos disfrutar de belleza su rostro inocente, diminuto y tierno, que ahora aparece resplandeciente, enmarcado por una cabellera larga y ondulada; se puede apreciar también la maestría de su cuerpo, en el que la túnica dorada, estofada y policromada es envuelta por el vuelo de los pliegues de su manto, todo ello provocando en el mismo una torsión que le da vida y movimiento celeste; se recupera la corona de ángeles que rodean la nube y la media luna; por último, se consolida la fijación de la imagen a la peana en la que se encuentra enrollada la imagen de la serpiente maligna.

Agradecemos a las tres Cofradías de la Parroquia su colaboración económica, así como a otros particulares que han colaborado para costear esta restauración.

Así mismo ha sido restaurada la imagen de San Fernando, rey. Igualmente se encontraba bastante deteriorada y sucia por el paso del tiempo. Con grandes faltas de policromía y ausencia de varios de sus dedos. Se trata de una obra de finales del siglo XVII de autor anónimo.
Gracias a la colaboración económica de algunos particulares se ha podido costear dicha restauración; a los cuales agradecemos su desinteresada aportación.

Ambas restauraciones han sido llevadas a cabo por Manuel Ángel González Aranda y Francisco Gracia. Agradecemos su buen trabajo.