COR JESU – Un corazón ilimitadamente bueno

María Dolores González es miembro del equipo diocesano del Apostolado de la Oración y en esta sección expone algunas de las vivencias acumuladas a lo largo de sus años de experiencia en relación al Corazón de Cristo. Para esta cordobesa, el Sagrado Corazón de Jesús es “gustar y sentir el AMOR auténtico, el que solo es humilde, el que ofrece la anchura y ternura de Jesús, el bueno de verdad”. Esta certeza tiene un valor fundamental en su vida porque consigue seguir “buscando como hija, madre y esposa trasladar esa ternura a los demás, a veces con mayor acierto que otras pero siempre con la esperanza y consuelo que mi fe me da, confianza en que mi amigo Jesús me quiere como soy y me perdona cuando soy débil”. Para María Dolores, estar más cerca de Corazón Amigo, es imprescindible “la ORACIÓN, oxígeno que hace que ambos latidos se oigan en diálogo, es una conexión íntima que alimenta nuestra amistad”. Ella lo experimentó cuando el Señor salió a su encuentro, formando parte de un grupo del Apostolado de Oración. Desde entonces, sigue “ofreciendo a diario mis obras en comunión con toda la iglesia y con la mejor madre, María; así puedo oír y sentir la bondad del Señor”.

La práctica no es siempre fácil, aunque mantiene que lo intenta “con fe, a veces más fuerte e intensa a veces flojita, lo más bonito es que el Señor NUNCA me abandona, bien a través de personas o situaciones en mi vida ÉL SIEMPRE me espera para que yo descanse en su precioso corazón”.

María Dolores quiere de este modo transmitir ”mi sencillo testimonio”, con la decisión de “poder SERVIR Y AMAR, aunque sea una milésima parte; igual que mi maestro Jesús. Quiero querer y perdonar, intentar no juzgar y sobre todo LATIR FUERTE”.

María Dolores González López