“Somos una gran familia CONTIGO” Día de la Iglesia Diocesana

Este domingo de noviembre celebramos en toda España el Día de la Iglesia Diocesana. Una jornada para darnos cuenta de que pertenecemos a la Iglesia universal en una Iglesia particular o diócesis, la diócesis de Córdoba. Jesucristo fundó la Iglesia sobre el fundamento de los Apóstoles y los envió por todo el mundo a anunciar el Evangelio. Aquellos Apóstoles y sus colaboradores expandieron la Iglesia por todo el mundo. En nuestro suelo patrio el Evangelio fue predicado muy pronto, en los albores del cristianismo y después de muchos avatares esta Iglesia del Señor vive y camina en la diócesis de Córdoba, llevando la salvación de Dios a todos sus habitantes.

Según los datos estadísticos, el 95,5 % de la población en Córdoba es bautizada católica. Por tanto, miembros de la Iglesia Católica. Pero no todos participan de la misma manera. Hay quienes son bautizados y reciben cristiana sepultura y otros, además, participan de distintas maneras en la vida de la Iglesia. La Visita pastoral me permite contactar con cada parroquia en cada pueblo y puedo afirmar que estamos en una diócesis muy viva, con mucha vitalidad cristiana. Demos gracias a Dios.

Con un laicado muy abundante, que actúa en las distintas áreas de la diócesis: catequesis, caritas, culto dominical, coros, lectores, portadores de la comunión a los enfermos, etc. Con una presencia en el mundo muy importante, testigos de Dios y de la vida nueva del Resucitado, transformando el mundo desde dentro a manera de fermento, como el alma en el cuerpo. Con un colectivo cofrade de miles y miles de personas, con ganas de llevar adelante la presencia del misterio cristiano en las calles y plazas de la ciudad y de nuestros pueblos. Con grupos y movimientos de apostolado de muchos colores, sobre todo en Cursillos de Cristiandad y Comunidades Neocatecumenales. Con una presencia cada vez más extendida de la Acción Católica General.

El Encuentro Diocesano de Laicos del pasado 7 de octubre ha sido una muestra de la vitalidad de nuestra diócesis de Córdoba, donde hemos afrontado con toda claridad y con mucha esperanza los distintos retos que el mundo de hoy plantea a los católicos y cómo éstos han de salir al encuentro de nuestros contemporáneos sobre todo con el testimonio de una vida nueva y distinta. “Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo”, nos dice el Señor.

Al llegar el día de la Iglesia Diocesana, caemos todos en la cuenta más y más de que la diócesis la hacemos entre todos. Esta Iglesia fundada por Jesucristo, que tiene como alma el Espíritu Santo y como Madre a María Santísima, está formada por todos sus miembros como parte activa, que afronta sus obras como propias y su sostenimiento como una obligación lógica. La Iglesia hemos que mantenerla entre todos, cada uno según sus posibilidades. Con nuestra aportación económica, con nuestra colaboración de voluntariado, con nuestra oración incesante, con nuestro servicio a todos los niveles.

Al servicio de esta Iglesia diocesana hay 280 sacerdotes, que tienen en los actuales 80 seminaristas su continuidad y su futuro. En el seno de esta diócesis hay 25 Comunidades de vida contemplativa, una de hombres y el resto de mujeres, que constituyen la mejor reserva de espiritualidad para vitalizar el apostolado de todos. Más de 800 religiosos y consagrados nos recuerdan la llamada a la santidad de todos.

La diócesis de Córdoba tiene como objetivos prioritarios el campo de la familia y de la vida, el campo de la educación y de la transmisión de la fe, el campo de la atención a los pobres, que son el tesoro de la iglesia.

Para cumplir todos estos objetivos, para mantener todas sus instituciones, para vitalizar cada vez más esta Iglesia diocesana contamos CONTIGO. “Somos una gran familia contigo”. Siéntete miembro activo en esta gran familia, colabora en lo que puedas, es tu diócesis, es la Iglesia del Señor.

 

Recibid mi afecto y mi bendición:

 

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba.