Juan de la Cruz Herruzo Ruiz

Sacerdote (Obejo, Córdoba, 24 noviembre 1884 - Alcaracejos, Córdoba, 21 agosto 1936, 51 años)

Por Miguel Varona Villar, director del Secretariado diocesano para las Causas de los Santos

Fue bautizado a los tres días de su nacimiento en la Iglesia de San Antonio Abad de su pueblo natal. Era hijo de Manuel Herruzo Ortega, jornalero, e Isabel Ruiz Vaquero. Fue confirmado por Mons. Sebastián Herrero en su parroquia bautismal el 25 de mayo de 1887.

Con 16 años solicitó ingresar en el Seminario de San Pelagio, “deseando vivamente emprender la carrera del sacerdocio a que tiene vocación”. Los informes de su párroco, don Pedro Romero, avalaron su petición: “Me merece el más excelente concepto, por su buena y cristiana educación, por sus costumbres irreprensibles y buenos antecedentes de su familia y su despejado talento… Es un joven que no alterna con los de su edad, tan amantes por desgracia en esta villa de bailes, tabernas y otras reuniones peligrosas…”. Sus compañeros seminaristas siempre apreciaron en él don de gentes, simpatía, extroversión, buen juicio y cierta osadía. En sus estudios tuvo que esforzarse mucho. Por motivos de salud del Obispo de Córdoba, recibió el presbiterado en Granada el 21 de septiembre de 1912.

Su primer destino es la Parroquia de San Francisco de Bujalance, como coadjutor; informa su párroco sobre él: “Viste de continuo el hábito talar y cumple con asiduidad las funciones y actos de su cargo y ministerio”. Año y medio después está como coadjutor de la Parroquia de San Francisco y San Eulogio de Córdoba, cargo que ocupará hasta 1921, con el beneplácito del párroco: “Cumple a satisfacción los deberes de su cargo”. En 1921 se licencia en Derecho Canónico en Sevilla, y volverá a la Diócesis como Doctor en Derecho Canónico.

En 1921 es nombrado cura regente de la Parroquia de San Andrés de Alcaracejos, para ayudar al cura propio enfermo y de edad avanzada. Tras la muerte de éste (1923), es nombrado cura ecónomo; y en 1929, tras concursar a curatos propios, se le entrega esta parroquia como propia.

La vida sacramental de Alcaracejos en estas fechas presenta ya un gran declive. Hay niños de cuatro años que están sin bautizar y transcurren meses desde el nacimiento hasta que los llevan a recibir el Bautismo. Tres cuartas partes de los vecinos fallecen sin Sacramentos. En general, la feligresía que se le encarga era difícil. Su primera iniciativa pastoral es la catequesis. Visita las escuelas e imparte todos los domingos la Doctrina en la parroquia. Celebra la Misa por la mañana. Las horas matinales de despacho parroquial estudia y sale para visitar la escuela y los enfermos. Su carácter es abierto y extrovertido, siempre servicial, prescindiendo en su trato de la gente a la que servía de ideas políticas. Demostró su generosidad cuando con una herencia paterna restauró el templo y la casa parroquial.

La secuencia de los acontecimientos de julio de 1936 nos permite conocer su muerte. Hasta que se produjo la rendición de Pozoblanco, el 15 de agosto de 1936, Alcaracejos quedó en manos de los sublevados. El 16 don Juan recibió la orden de no abrir la iglesia, pero no se atuvo a ella y celebró su última Misa. Después, ya en la sacristía, oyó que llamaban a la puerta, salió y le comunicaron que estaba detenido. Estuvo en prisión hasta el día de su martirio, el 21 de agosto.

Un Informe del 6 de mayo de 1939, en el Archivo de la Secretaría del Obispado, relata su muerte: “Fue asesinado el cura párroco don Juan Herruzo Ruiz, a quien después de varios días de cárcel en este pueblo, condujeron a una mina de este término distante 4 kilómetros. Al llegar a este lugar, pidió permiso a los verdugos  para hablarle  a otros varios que lo acompañaban y que corrieron su misma suerte, permiso que le fue negado. Le hicieron varios disparos en el vientre y, pidiendo él mismo que acabasen ya de matarle no lo hicieron para más martirizarle y, llenándole de improperios y siendo objeto de mofa y escarnio, cuando ya se cansaron, lo arrojaron a un pozo de mina, vivo aún y gritando: “Viva Cristo Rey” esto ocurrió el 21 de agosto de 1936. Con él y de la misma forma murieron 15 personas más”.

COMPARTIR EN REDES SOCIALES