José Roig Llorca, O.F.M.

Religioso y lego (Oliva, Valencia, 5 septiembre 1871 - Puente Genil,  Córdoba, 24 julio 1936, 64 años)

Por Miguel Varona Villar, director del Secretariado diocesano para las Causas de los Santos

Bautizado como Domingo, nombre que cambió en su profesión religiosa por el de José, se desconoce la fecha y el lugar del Sacramento. Sus padres, Salvador Roig y Vicenta Llorca, le educaron en el santo temor de Dios, que conservó durante toda su vida. Tras el traslado de su familia al pueblo de Alquería de la Condesa (Valencia) y sintiéndose con vocación religiosa, solicitó su ingreso en el Colegio Franciscano de Chipiona (Cádiz), donde vistió el hábito el 14 de enero de 1891, en calidad de hermano lego. El 15 de enero del año siguiente hizo la profesión de votos simples y el 16 de enero de 1895 la de votos solemnes.

En él era característica la humildad franciscana, cumpliendo con fidelidad y presteza los muy diversos encargos que sus superiores le dieron. La mayor parte de su vida como religioso se desarrolló en el Colegio de Chipiona, donde fue maestro en la Escuela de Niños, hortelano, sastre, refitolero (cuidador del refectorio conventual), encuadernador, panadero y sacristán. De Chipiona pasó a los Conventos Franciscanos de Lebrija, Vélez-Málaga, Coín y, finalmente, Puente Genil, donde también se encargó de la enseñanza de los niños, de la portería del convento y de la sacristía de la iglesia conventual.

En mayo de 1901 fue destinado a la Misión Franciscana de Tierra Santa, pero regresó al año siguiente porque no se adaptó al clima de aquella zona. En este lugar ejerció como sacristán en la Iglesia del Santo Sepulcro y de San Salvador. Posteriormente fue destinado, el 2 de marzo de 1904, a Marruecos, pero fue por poco tiempo.

Era uno de los siete religiosos que abandonaron el Convento Franciscano de Puente Genil el 22 de julio de 1936 ante el violento cariz de las circunstancias que se estaban viviendo en el pueblo. Al día siguiente, acompañando a Fray Silverio Corres y a un hermano de prueba, con la bendición del Padre Guardián Fray Buenaventura Rodríguez Bollo (también mártir), huyeron rumbo al cercano pueblo de Estepa (Sevilla), cruzando el Barrio de Miragenil.

Tras una huida por la noche entre los olivares, los tres religiosos se detuvieron en un cortijo y uno de sus moradores les encañonó con una escopeta, conminándoles a que regresasen a Puente Genil. Le rogaron por su libertad y la consiguieron, pero con la condición de que se fuesen a Casariche. Los frailes, tras salir de allí, volvieron a tomar la dirección de Estepa, pero Fray José quedó separado de sus dos compañeros (que llegaron sanos y salvos a su destino). Fue detenido por unos milicianos en Cañada Afán, siendo llevado hacia la Cuesta de Málaga, cerca del Barrio de Miragenil (donde había sido fusilado la tarde anterior el seminarista don José Ruiz Montero, también mártir).

Fray José fue interrogado sobre su vida y quién era, contestando resueltamente: “Yo soy fraile; y eso he sido toda mi vida”. Los milicianos, burlándose de él, le dijeron: “Pues vete a ayudar la Misa a ese cura que está ahí” (refiriéndose al seminarista don José Ruiz Montero). Sorprendido de que no le matasen y tras preguntar sobre este asunto, al quedar en libertad les dio las gracias cristianamente: “Dios se lo pague a ustedes”, y empezó a caminar. En ese momento descargaron cobardemente sobre sus espaldas todos sus fusiles, dejándole cadáver en la carretera en las primeras horas del día 24 de julio. Más tarde su cadáver fue quemado allí mismo, unido al del seminarista, siendo enterrados ambos juntos en el Cementerio de la Puente Genil.

El 3 de octubre de 1998 Mons. Martínez Fernández autorizó con Decreto la exhumación de los restos del seminarista don José Ruiz Montero, y su traslado a una de las capillas de la Parroquia de Santiago el Mayor de Puente Genil (donde fue bautizado). En el procedimiento seguido, fueron separados sus restos y los de Fray José; los restos del religioso fueron posteriormente llevados al Convento de la Virgen de Regla de Chipiona, donde reposan hoy.

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