Ambrosio Torrico López

Sacerdote (Hinojosa del Duque, Córdoba, 3 abril 1881 - Hinojosa del Duque, Córdoba, 21 septiembre 1936, 55 años)

Por Miguel Varona Villar, director del Secretariado diocesano para las Causas de los Santos

Hijo de Jesús Torrico Castillejas, labrador, y Manuela López Luna, que le bautizaron en la Parroquia de San Juan Bautista de Hinojosa del Duque el 6 de abril de 1881. Y el 23 de mayo de ese año y en la citada Parroquia fue confirmado por Mons. Fray Ceferino González.

Con 14 años pidió ingresar en el Seminario de San Pelagio y matricularse en segundo de Latín. Su párroco informa sobre él: “Observa buena conducta moral y religiosa, acercándose a recibir los Sacramentos”. Las calificaciones durante sus estudios eclesiásticos fueron algo irregulares, y fue ordenado presbítero el 17 de junio de 1905.

Durante trece años no tendrá oficio ni beneficio sacerdotal, quedando en espera de destino. Vive en una casa con sus hermanos solteros (dos hembras y un varón). Su situación es la de adscrito a la Parroquia de San Juan Bautista de su pueblo natal. Unos pocos meses del año 1908 servirá como capellán a las Madres Concepcionistas Franciscanas de allí.

Sus paisanos dicen que don Ambrosio era hijo de una familia acomodada con propiedades rústicas en su pueblo natal, un buen sacerdote, alto, delgado y enfermizo o, al menos, delicado de salud. Practicó con regularidad los Ejercicios Espirituales anuales, se hizo socio de la Unión Misional del Clero y asistió a tres congresos nacionales: XXII Congreso Eucarístico Internacional de Madrid (1911), II Congreso Catequístico Nacional de Granada (1926) y Congreso Mariano Hispano-Americano de Sevilla (1929).

En 1918 es nombrado coadjutor de la Parroquia de San Juan Bautista de su pueblo natal, y desempeñará este cargo hasta el 16 de mayo de 1929, en que toma posesión de la coadjutoría de la Parroquia de San Isidro, también en su pueblo.

En 1935 ostenta el cargo de cura adscrito a la Parroquia de San Juan Bautista de Hinojosa del Duque. Durante estos años seguía celebrando la Misa a las Concepcionistas Franciscanas.

Sobre su débil salud, en estos años su médico le diagnosticó cierta debilidad del sistema nervioso, y le recomendó que guardase reposo psíquico o en el campo o en los Baños de Alhama (Granada) o Marmolejo (Jaén).

En la biografía del anterior sacerdote, don Ángel de Tena Martín, se describen los sucesos acontecidos en Hinojosa del Duque tras el 18 de julio de 1936. Don Ángel, coadjutor de la Parroquia de San Juan Bautista, y don Ambrosio fueron detenidos y encarcelados juntos el 15 de agosto, en la cárcel de Hinojosa del Duque.

Los datos sobre su detención y muerte pueden completarse con el escueto testimonio del Arcipreste don Rafael María Sanz, en su Informe al Obispado de Córdoba sobre los sucesos acaecidos de 1936 a 1939, del 13 de julio de 1939: “Don Ambrosio Torrico López, presbítero, asesinado el mes de septiembre, 21, de 1936; azotado con cordeles en la cárcel y llevado al Cementerio a media noche, iba besando un crucifijo que llevaba. Mientras, le decían los verdugos: “¡Pídele que te libre de nuestras manos!””.

Don Ángel recibió sepultura en una fosa común del Cementerio de Hinojosa del Duque. Después del año 1939, fue trasladado con todos los asesinados en este pueblo a la Iglesia Conventual de los Padres Carmelitas, y allí reposa en la actualidad.

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