Beato Nicolás María Alberca

Beato Nicolás María AlbercaSegún recoge Manuel Nieto Cumplido en su obra “Córdoba: patrimonio de santidad” el beato nació en Aguilar de la Frontera el 10 de septiembre de 1830. Fue el octavo hijo de diez y cuatro de sus hermanos fueron religiosos. En 1850 se marchó a Sevilla amparado por el capellán de las Teresas, el padre Vigueras, sirviendo como sacristán a cambio de aprender latín. Dos años más tarde regresó a Aguilar para ingresar en la Congregación de Hermanos del Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba, donde actuó de limosnero y estudiando durante las horas libres que le dejaba u misión hospitalaria. Posteriormente se traslada a Madrid en 1854 con cargo de apoderado del Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba en la Corte. Allí ingresa en la Santa Escuela de Cristo con los informes favorables de los Hermanos del Hospital de Jesús Nazareno, Juan José de las Heras y José de San Juan Bautista.

Cuando se abrió el Colegio Misionero de Priego, Nicolás María realizó allí sus estudios de filosofía y teología hasta recibir el presbiterado en Segorbe en 1858. Al año siguiente parte para Tierra Santa y en Damasco aprende la lengua árabe. Allí se encuentra con una gran persecución por parte del sultán otomano Abdul Megid contra las comunidades cristianas. En la noche del 9 al 10 de julio asaltaron la residencia franciscana y asesinaron a todos los que se encontraban dentro, entre ellos Nicolás María.

Los 11 mártires fueron beatificados por Pío XI el 10 de octubre de 1926, y su fiesta se celebra el 10 de julio con el título de “mártires franciscanos de Damasco”. En Aguilar de la Frontera lo recuerdan con una lápida en la parroquia de Santa María del Soterraño.