D. Demetrio Fernández González
Obispo de Córdoba

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Museo Diocesano de Córdoba

INTRODUCCIÓN

Cada Iglesia diocesana es una comunidad de fe que camina guiada por un pastor, por eso, su historia nunca podrá reducirse a una serie de fechas y datos, sino que será una historia de salvación, la narración del encuentro con una persona concreta: Jesucristo, enviado para implicarse en la historia humana y cambiar su curso.

Por eso el patrimonio artístico de la Iglesia no lo constituyen bienes de consumo, destinados a proporcionar un mero goce estético; para el espectador que sabe mirar, el arte cristiano se convierte en una interpretación de la obra de Dios, en la expresión de la fe de un pueblo.

Un Museo Diocesano supone la conciencia de una herencia propia, pero también para el mundo; y se erige en memoria viva de la encarnación y de la esperanza de que "el sepulcro de Cristo está vacío". Si todo Museo debe enseñar a ver, a entablar un diálogo con la realidad, el Diocesano tiene una especial responsabilidad, porque la vida sólo puede edificarse sobre certezas. Y el arte es uno de los reclamos de los que se sirve Dios para que lo busquemos.

La fe nunca es sólo una gracia para la intimidad, por eso el arte cristiano tiene una significación válida para el hombre de todos los tiempos, porque plenifica la realidad y responde a la pregunta por el sentido; de ahí que el recorrido que proponemos no está orientado por la nostalgia de un pasado, sino que conlleva un proyecto de futuro.

Le invitamos a contemplar la encarnación de la vivencia religiosa en el arte, a que descifre una historia cuyos protagonistas no sean los estilos artísticos ni los autores, sino el propio hombre. Y como el hombre se aproxima al misterio cuando es tocado por la belleza, le invitamos a compartir una aventura de fidelidad: la de Dios con el hombre.

EL EDIFICIO

El Museo Diocesano de Córdoba se ubica en la segunda planta del histórico Palacio Episcopal, en cuyo emplazamiento existió un palacio visigodo y más tarde un palacio califal. Tras la conquista de Córdoba por Fernando III en el 1236, el rey dona el edificio a Lope de Fitero, erigiéndose en residencia de los obispos.

El núcleo central del edificio que hoy se conserva fue levantado en el siglo XVII bajo el episcopado de Fray Diego de Mardones, y se planteó dentro de un concepto manierista de las formas, donde se palpa la influencia de los tratadistas italianos; es probable que el proyecto se deba a Alonso Matías. A él se atribuye también la escalera decorada con los escudos del obispo Mardones.

A mediados del siglo XVIII se reformó el interior, destacando las obras realizadas por el obispo D. Miguel Vicente Cebrián tras un incendio.

La ordenación del edificio se establece en torno al gran patio, del que arranca una de las principales escaleras barrocas de Córdoba, con bóveda de yeserías policromadas y decorada con los escudos del obispo Pozuelo.

Una pieza singular es la Capilla del Pilar, construida en la segunda mitad del siglo XVIII. Contiene tres retablos de Duque Cornejo y dos de Gómez de Sandoval

EL CONTENIDO DEL MUSEO

Custodia una colección de piezas artísticas traídas de iglesias de toda la diócesis, así como de la Catedral y del Palacio Episcopal, pudiendo verse esculturas, pintura y mobiliario que abarcan desde el siglo XIII al XVIII.

Sus seis salas se disponen en la segunda planta, y obedecen a un criterio cronológico.

Planta baja

El patio, formado por galerías de arcos de medio punto sostenidos por columnas toscanas, se constituye en el elemento organizador del espacio.

Alrededor se exponen piezas arqueológicas romanas y visigodas, así como capiteles góticos, escudos renacentistas y bocetos contemporáneos, como el de Coullant Valera para el Sagrado Corazón de las Ermitas.

Primera planta

Destaca la Capilla de los obispos, espléndida obra de Verdiguier. También un tapiz alegórico que presenta una escena de cacería, significando la lucha contra la pasión del amor, tejido en Bruselas en el siglo XVI.

Segunda planta

En la galería se encuentran los retratos de todos los obispos de Córdoba desde Lope de Fitero (1238). Son 79 cuadros de diversos autores, siendo Juan de Alfaro y Fray Jerónimo de Espinosa los que realizan el mayor número de ellos.

Sala I

Sala Medieval, con piezas fechadas desde la reconquista de Córdoba hasta finales del siglo XV.

En escultura destaca el magnífico Calvario de Villaviciosa de 1480, de influencia borgoñesa. Y en pintura el llamado "políptico de la leche", del siglo XIV. Hay una serie de esculturas interesantes, especialmente por su antigüedad, como las tallas de Villanueva del Duque o las de S. Pedro.

Salas II y III

La Sala II es una sala de paso que marca la transición entre los siglos XV y XVI, destacando la Virgen con ángeles.

De la Sala III sobresalen los artistas cordobeses de los siglos XVI y XVII. Destacan los frontales bordados del siglo XV, la Presentación de Jesús en el Templo de Pedro Romana, así como esculturas y pinturas de la escuela barroca cordobesa. Además se exponen libros eclesiásticos con grabados.

Salas IV y V

La Sala IV está dedicada a retratos de los reyes de España ejecutados en talleres madrileños.

La Sala V se centra en el arte religioso del siglo XVIII, destacando la original iconografía de la talla de S. Rafael, o las esculturas de Gómez de Sandoval. Entre las pinturas, se expone parte de un apostolado que se reparte por el Palacio Episcopal.

Sala VI

Preside la sala una de las sillas presentadas como proyecto para la realización del coro de la Catedral. Las paredes se cubren con una serie de tapices que representan las Artes Liberales. Son de Bruselas, y fueron tejidos en el siglo XVII por cartonistas de la escuela de Rubens.

Además de una silla episcopal barroca, en el centro se expone una espléndida talla de S. Miguel que responde a los modelos de "la Roldana".

Espacios Expositivos:

Seis salas de exposición permanente, que ocupan la segunda planta del Palacio Episcopal, con una superficie de 2000 m2 construidos. Al ubicarse en el Palacio Episcopal, todo el edificio se integra como espacio visitable. Hay que hacer mención especial del patio central del Palacio, utilizado para la exposición permanente, y que integra una capilla semipública del siglo XVIII.

Servicios:

Tienda de artículos religiosos, libros, souvenirs, cerámica, platería, etc.

Visita guiada en castellano.

Horarios de Visita:

Mañanas de Lunes a Sábado de 9.30 a 13.30

Tardes de Lunes a Viernes de 16 a 18 (Diciembre y Enero de 15.30 a 17.30)

Julio y Agosto: Lunes a Sábados de 9.30 a 15.00

Precios Entrada:

1.50 euros (descuento a grupos)

Gratis con la entrada de la Catedral de Córdoba

Visita guiada: 1 euro por persona