San Juan Pablo II y Santa Sor Faustina Kowalska

Estos dos santos polacos son los patronos de la JMJ de Cracovia y se les conoce como "los apóstoles de la Divina Misericordia".

faustina-kowalska-jesus-juan-pablo-iiLos patronos de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia serán San Juan Pablo II y Santa Sor Faustina Kowalska, dos santos que no se conocieron personalmente pero cuyos caminos se cruzaron en la ciudad de Cracovia. San Juan Pablo II canonizó a sor Faustina el 30 de abril del año 2000, en la fiesta de la Divina Misericordia.

San Juan Pablo II

Karol Wojtyła nació en Wadowice el 18 de mayo de 1920. A los 18 años se mudó con su padre a Cracovia para estudiar filología en la Universidad Jaguelónica. En 1942 ingresó al Seminario Metropolitano de Cracovia, entonces clandestino durante la ocupación alemana, y el 1 de noviembre de 1946 fue ordenado sacerdote. Poco después se trasladó a Roma donde continuó sus estudios de doctorado. Pero volvería a Polonia a la parroquia de Niegowić, cerca Cracovia, donde comenzó a gestarse “la juventud del Papa”. Un pequeño grupo con el que celebraba la eucaristía, hablaban de cine, música, literatura, y hacían excursiones.

Tras continuar sus estudios teológicos, en 1958 fue nombrado Obispo y participó en el Concilio Vaticano II. Tras la muerte de Juan Pablo I, Karol Wojtyła fue elegido Papa y ya desde el comienzo de su pontificado dio protagonismo a los jóvenes a quienes exhortó: “¡Vosotros sois el futuro del mundo! ¡Vosotros sois la esperanza de la Iglesia! ¡Vosotros sois mi esperanza!”.

Santa Sor Faustina Kowalska

Elena Kowalska nació en la aldea de Glogoviec, en Polinia el 25 de agosto de 1905. Comenzó a asistir al colegio cuando tenía 12 años de edad, en el contexto de la ocupación Rusa, pero sólo pudo asistir durante tres meses. A los 15 años comenzó a trabajar como empleada del hogar y fue entonces cuando sintió fuertemente la llamada a la vocación religiosa.

Tras varios años de negativas por parte de sus padres, viajó a Varsovia al convento de Nuestra Señora de la Misericordia, donde no pudo ingresar como religiosa hasta 1925. Durante su juventud ya tuvo distintas visiones de Jesucristo y durante su noviciado intentó tener su alma muy unida a Dios. Sus sufrimientos internos y la enfermedad de tuberculosis hicieron que ingresara en el hospital de Cracovia y finalmente, falleciera el 5 de octubre de 1938, a los 33 años.

En 1997 el Papa Juan Pablo II hizo una peregrinación a la tumba de la Beata Faustina en Polonia, y la llamó el "gran apóstol de la Misericordia". Finalmente, el 30 de abril del año 2000 fue elevada a los altares, siendo la primera canonización del Año Jubilar.