Nueva obra de misericordia: Sufrir con paciencia los defectos de los demás

Juan Carrasco, párroco de Santa Catalina de Rute y de Nuestra Señora de Gracia de Zambra, nos ofrece una meditación para vivir esta obra de misericordia.

Woman with hands folded

Woman with hands folded

En las relaciones humanas una de las cosas que mas nos cuesta es soportar o sobrellevar los defectos de nuestro prójimo. Esta obra de misericordia se encuentra en continuidad con la anterior, perdonar las ofensas y es una obra puramente cristiana ya que nos hace parecernos a Cristo que como dice el profeta Isaías: “Eran nuestras dolencias las que el llevaba y nuestros dolores los que el soportaba” (Is 53,4).

Pero sufrir pacientemente no significa dejar de manera puramente pasiva que las cosas pasen. La paciencia es la virtud que nos lleva a soportar sin tristeza de espíritu ni abatimiento de corazón los padecimientos físicos y morales; nos ayuda a mirar a los demás con un corazón amplio y aun viendo sus defectos, hemos de poner empeño para soportarlos con un corazón misericordioso. No es un sufrir pasivamente lo que no te gusta, es como el mismo San Pablo dice a los Efesios: “sobrellevaos mutuamente por amor” (Ef. 4, 1-6).

El Papa en su mensaje para la Cuaresma de este año nos dice: “La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndolo experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia” La vivencia verdadera de la misericordia de Dios en cada uno de nosotros nos recuerda que la fe se traduce en gestos cotidianos los cuales se denominan obras de misericordia.

EL EJEMPLO DE LOS SANTOS

Es el ejemplo de muchos santos que se ejercitaron en esta obra de misericordia. La misma Santa Teresita de Liseux nos cuenta como sentía una gran antipatía natural muy acentuada hacia una Hermana que tenia el don de desagradarle en todo. Para no dejarse llevar por sus sentimientos se valió de un medio ingenioso durante muchos meses, hasta conseguir una victoria completa: rezaba por ella, le prestaba cuantos servicios podía y cuando se veía tentada a contestarle bruscamente, le dirigía su mas amable sonrisa. Teresa del niño Jesús decía después: “He comprendido que la verdadera caridad consiste en soportar los defectos del prójimo, en no extrañarse de sus debilidades”.

CÓMO VIVIR ESTA OBRA DE MISERICORDIA

Tenemos oportunidades en nuestra vida cotidiana de poner en práctica esta obra de misericordia sabiendo que nos ayudara a avanzar en el camino hacia el Cielo, por que nos iremos pareciendo a Nuestro Señor Jesucristo, que nos mostro como debe ser nuestra actitud con los demás. Es la manera de cómo dice San Mateo “No os hagáis tesoros en la tierra, haceos tesoros en el Cielo” Así, ejercitándonos en dichas obras cambiamos nuestro bienes temporales por los eternos, que son los que durarán para siempre.