Los símbolos del Encuentro Diocesano de Laicos 2017

El Encuentro Diocesano de Laicos, que celebraremos el próximo 7 de octubre, cuenta con varios símbolos propios con el que podemos identificar el sentido, la finalidad y la importancia que el mismo tendrá en nuestra Diócesis de Córdoba. Ellos son el lema, el logo, el himno oficial y la oración por los frutos del encuentro.

 

LEMA

El lema escogido para nuestro Encuentro Diocesano de Laicos es "Unidos para que el mundo crea". Está tomado del texto evangélico de San Juan (17, 21) en el que el Señor ora al Padre por sus discípulos: "Que todos sean uno, como tú Padre y yo somos uno, (...) para que el mundo crea". Es esta la finalidad primera de nuestro Encuentro, ser uno para que el mundo crea. En el fundamento de la Unidad, garantizada por la sucesión apostólica, convocados por el Obispo, los seglares de la Diócesis de Córdoba, venidos desde las parroquias, las hermandades y cofradías, los movimientos y las asociaciones o aquellos vinculados a los distintos carismas religiosos, queremos encontrarnos en un gran acontecimiento eclesial para manifestar nuestra fe y la alegría del Evangelio, para dar gracias por nuestra pertenencia a la Iglesia, para mostrar y crecer en nuestra comunión eclesial y para afrontar desde el Evangelio los retos para el futuro.

LOGO

El logo del Encuentro Diocesano de Laicos recoge de forma visual el lema "Unidos para que el mundo crea". Sobre la línea del horizonte en verde, como un Nuevo Amanecer, en referencia al Misterio de la Resurrección de Cristo y del nuevo despertar del laicado, aparece en color azul, en alusión a la Santísima Virgen que permaneció junto a los discípulos en Pentecostés, la palabra "unidos". En ella, sobre la "i", que se alza como el cirio pascual, aparece la llama del Espíritu Santo, en una doble referencia a Pentecostés y a la llama de la fe, que recibimos los cristianos en el bautismo y en la confirmación, fundamento de nuestro apostolado seglar. Debajo aparece el resto del lema "para que el mundo crea", en una clara referencia a la misión de los seglares de ser cristianos en el mundo y fermentar desde el Evangelio los ambientes seculares.

HIMNO OFICIAL: "Unidos en Tí" (Jesús Cabello).

El himno oficial del Encuentro Diocesano de Laicos ha sido compuesto por el cantautor pontanés Jesús Cabello y lleva por título "Unidos en Tí". Es un himno moderno y alegre, desde el gozo del Evangelio y el testimonio de la esperanza y la caridad de la Iglesia, y en referencia continua al lema de nuestro Encuentro: "Unidos para que el mundo crea". La constante alusión a la novedad de "la luz que brota del amanecer", referido a la Resurrección de Cristo, en la que se manifiesta la omnipotencia de Dios, se hace concreta en la invitación a encontrarse con cada uno de nosotros y hacer de la Iglesia un sólo pueblo en el Amor, "a su lado". En el estribillo se subraya la importancia de la unidad con Cristo Jesús para que el apostolado tenga frutos, para que el Reino de Dios se expanda, para proponer a la humanidad la Esperanza de "un cielo abierto" aún medio del dolor y descubrir que sólo así podremos alcanzar la gracia de que el mundo crea. Desde esta unidad descubrimos que el Amor es la única respuesta, la promesa que aún espera la Tierra y nuestro propio corazón. La Iglesia toda, desposada con Cristo, perfecta y hermosa, pues su esposo la embellece continuamente con su Gracia, aparece, aún tras siglos de "guerra y desierto", como garante de la comunión entre Dios y los hombres, en continuo crecimiento y purificación por la acción de Dios a través de los Sacramentos, de la oración y el ejercicio de la caridad. El corazón de cada cristiano, unido a los Corazones de Jesús y María, está llamado a esperar la "Tierra Nueva"; a encontrar la primavera; a respirar, ya en este mundo, las primicias de la Vida Eterna; a actualizar y encarnar, en definitiva, en nuestra propia vida la necesidad de vivir "unidos para que el mundo crea".

 

ORACIÓN POR LOS FRUTOS DEL ENCUENTRO:

Compuesta por Mons. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, la oración por los frutos del Encuentro Diocesano de Laicos eleva los ojos a María, Madre de la Nueva Evangelización, para que nos alcance de su Divino Hijo la gracia de "vivir el gozo de la comunión eclesial y afrontar con la audacia de la fe los retos de nuestra sociedad contemporánea", implorando un "nuevo ardor para vivir nuestra fe y llevar a los demás el gozo del Evangelio".

 

Santa María, Madre de la Iglesia, tú acompañas al Pueblo de Dios peregrinante para mostrarnos a Jesús, el fruto bendito de tu vientre virginal y para señalarnos el camino y la forma de llegar a nuestros hermanos necesitados. “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5)

Acompaña a la diócesis de Córdoba, que celebra el Encuentro Diocesano de Laicos 2017, para vivir el gozo de la comunión eclesial y afrontar con la audacia de la fe los retos de nuestra sociedad contemporánea.

Que toda la diócesis, -fieles laicos, consagrados y pastores-, tomemos conciencia de que es la hora de los laicos, sin los cuales no puede llevarse a cabo la nueva evangelización, porque estos son levadura en la masa para hacer fermentar toda la sociedad y alumbrar un mundo nuevo con el poder del Espíritu Santo. En el campo de la familia y de la vida, en el ámbito del trabajo en todas sus formas, en el campo de la cultura y en los foros de la vida pública, los laicos han de empapar el mundo del Evangelio que restaura y dignifica.

Danos nuevo ardor para vivir nuestra fe y llevar a los demás el gozo del Evangelio. Danos entrañas de misericordia para acoger a todos, sin excluir a nadie, en el seno de la Iglesia, en el corazón de Cristo y en tu corazón de Madre, oh María. Ayúdanos a edificar “una Iglesia pobre para los pobres”, donde los pobres y los pecadores encuentren siempre su propio hogar.

Ayúdanos a transformar los corazones y las estructuras, pensando siempre en las personas, para que podamos alumbrar un mundo nuevo, más justo, más solidario, más fraterno.