La Jornada por la Vida se centra en los enfermos y ancianos

El 25 de marzo se celebra la Jornada por la Vida con el lema “La luz de la fe ilumina el atardecer de la Vida”.

Como cada año, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida han hecho público un mensaje, en el cual realizan una llamada: “Por un mayor cuidado y amor a nuestros enfermos y ancianos”.

En el mismo, hacen referencia a la tarea de quienes se dedican al cuidado de los enfermos y ancianos como un deber de justicia y caridad. “Una exigencia básica y elemental de justicia reclama que ahora cuidemos a nuestros ancianos, y que en el futuro nuestros hijos cuiden de nosotros”, afirman. Igualmente, resaltan la importancia de la fe para esta etapa de la vida, manifestando que “debemos tener en cuenta que la vida en este mundo es el camino a la eternidad, y que el anciano ya ha recorrido un largo trecho”. A esto añaden que “la luz de la fe nos muestra que la vejez es una nueva etapa del recorrido vital, son sus luces y sus sombras, y que la muerte es el paso al encuentro con Cristo”. Además, recuerdan que “hemos de ser conscientes de que el peor problema de los ancianos es la soledad”, por lo que invitan a su acompañamiento y ayudarles a reencontrar el sentido de su vida.