El Papa Francisco afirma que no se puede rezar con hipocresía

En la audiencia general el Santo Padre explicó la parábola del fariseo y del publicano.

fran30112015_musulmanesEl pasado miércoles 1 de junio, el Papa Francisco continuó en su audiencia general, ofreciendo una catequesis acerca del Año Jubilar de la Misericordia. En esta ocasión, el Pontífice comentó la parábola del fariseo y el publicano, que suben al templo para orar.

Con esta parábola, “Jesús nos quiere enseñar cuál es la actitud justa para rezar e invocar la misericordia del Padre; cómo hay que rezar”, indicó.

“Ambos protagonistas suben al templo para rezar pero actúan de manera diferente, obteniendo resultados opuestos. El fariseo reza ‘de pie’ y usa muchas palabras. La suya es sí, una oración de agradecimiento dirigida a Dios, pero en realidad es un exponer los propios méritos, con sentido de superioridad hacia los otros hombres, que califica de ‘ladrones, injustos, adúlteros’, como ejemplos, y señala a aquel otro como ‘este publicano’. Pero justamente aquí está el problema: el fariseo reza a Dios, pero en realidad se reza a sí mismo”.

Por el contrario, el publicano “se presenta en el templo con ánimo humilde y arrepentido: ‘deteniéndose a distancia, no osaba ni siquiera levantar los ojos al cielo, pero se golpeaba el pecho’. Su oración es brevísima, no es larga como la del fariseo: ‘Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador’. Nada más que esto. “Oh Dios, ten piedad de mí pecador”. Bella oración, ¿verdad? Podemos decirla tres veces, todos juntos. Digamos: ‘Oh Dios, ten piedad de mí pecador’”.

En este sentido, el Papa Francisco hace cuestionarnos: “¿cómo rezamos?, o mejor aún, ¿cómo es nuestro corazón?” Y continúa: “¿es posible rezar con arrogancia? No. ¿Se puede rezar con hipocresía? No.  Tenemos que rezar solamente poniéndonos delante de Dios así como somos”.