El Papa eleva a los altares, al hermano de La Salle, Salomón Leclercq

Toda la comunidad lasaliana, presente ya en 82 países, celebra la canonización de este hermano, al que la Iglesia nos propone para imitarlo.

20161014-la-salle-canonizacionEl Hermano Salomón (Nicolás Luis Guillermo Leclercq en la vida civil) nació en Boulogne-sur-Mer (Francia), el 14 de noviembre de 1745. Su padre era comerciante en el barrio del puerto de esa ciudad.

Nicolás fue alumno de la escuela comercial que los Hermanos de las Escuelas Cristianas dirigían en su ciudad natal.

Tras trabajar varios años en distintos comercios de Boulogne y París, Nicolás decidió entrar en el noviciado lasaliano de San Yon, en Ruan, donde recibió el nombre religioso de Salomón. Emitió sus primeros votos en 1769 y al año siguiente fue enviado de maestro a Mareville. Hizo su profesión perpetua en 1772.

El mismo año de su profesión perpetua fue enviado al noviciado de Mareville del que, al año siguiente, asumiría la dirección. En 1777 pasó a ser ecónomo de aquella gran casa, hasta que en 1780 se le envió a enseñar matemáticas al escolasticado en Melun. Participó en el Capítulo General del 1787, del que actuó como secretario. Terminado el Capítulo General fue llamado a desempeñar la función de Secretario General del Instituto.

Llegados los años turbulentos y violentos de la Revolución, en 1791 el Hermano Salomón quedó solo en lo que hoy llamaríamos Casa Generalicia del Instituto, en París, tratando de guardar la propiedad, una vez que el resto de los Hermanos se dispersó para protegerse de la persecución. Aunque vestía de civil, el Hermano Salomón no debió de pasar inadvertido a los guardias de la Revolución, quizás porque acudía a iglesias en las que celebraban sacerdotes que no habían prestado juramento revolucionario, de modo que el 15 de agosto de 1792 fue arrestado y conducido al convento de los carmelitas.

El 2 de septiembre de ese mismo año sería martirizado en el jardín del convento los carmelitas, teatro de una de las más terribles matanzas de la Revolución Francesa: 166 sacerdotes y religiosos, encarcelados por haberse negado a jurar la Constitución Civil del clero, fueron masacrados allí sin ningún juicio y sus cuerpos echados a un pozo o sepultados en fosas comunes excavadas en el jardín.

Pocos días antes de morir, el Hermano Salomón escribía así a una de sus hermanas: “Suframos con alegría y agradecimiento por las cruces y las aflicciones que nos son enviadas. Por mi parte, no me considero digno de sufrir por Él, por cuanto hasta ahora no he experimentado nada malo, mientras hay tantos confesores de la fe que se hallan en dificultad”.

La beatificación del Hermano Salomón, junto a la de todos sus compañeros mártires, tuvo lugar el 17 de octubre de 1926.

Ahora, tras la aprobación pontificia del milagro producido por mediación del Beato Hermano Salomón en la persona de la niña venezolana María Alejandra Hernández, la canonización del santo Hermano solo aguarda a que se fije definitivamente su fecha concreta. Esta niña, en 2007, cuando solo contaba 5 años de edad, salvó la más que probable amputación de una pierna, y seguramente también su vida, después de haber sido picada por una serpiente venenosa.

Todos los lasalianos nos alegramos con el próximo ascenso a los altares oficiales de la Iglesia Católica del primer Hermano mártir. Él abrió una ruta por la que marcharía más tarde muchos compañeros más, que, derramando su sangre, proclamaron la absoluta primacía de su fe cristiana y de su ministerio educativo de evangelización.