El obispo Juan José Aguirre ileso tras un tiroteo

El prelado cordobés fue tiroteado mientas intentaba salvar a un grupo de musulmanes de una facción armada.

El obispo de Bangassou, el cordobés Juan José Aguirre, se encuentra ileso tras haberse colocado como escudo humano en un ataque armado protagonizado por una facción llamada Anti-Balaka, conocida en la República Centroafricana por atacar las zonas donde reside la población musulmana. La situación más grave se vivió entre el sábado y el domingo cuando unos 600 guerrilleros de este grupo atacaron una mezquita en la zona de Tokoyo donde residen personas de fe mahometana.

Ante esta situación tan violenta, tanto el prelado como el cardenal Nzapalainga, nombrado por el Papa, tomaron la determinación de desplazarse a la zona para sacar a las personas de la mezquita y protegerlos tanto en la catedral de la diócesis como en el seminario, donde actualmente están acogidas unas 1.500 personas.

El mayor riesgo tuvo lugar por la presencia de francotiradores que intentaban abatir a las personas que salían de la mezquita.

En buen estado

Monseñor Aguirre se ha dirigido a su familia con un mensaje a través del móvil en el que les asegura que está «muy bien, aunque haciendo de escudo en la mezquita para que no maten a más de 500 mujeres y niños dentro. Acaban de llegar los ONU soldados portugueses». «El cardenal está negociando con los antibalakas: nosotros protegemos la mezquita desde hace tres días, recogiendo heridos y cadáveres. Hemos contado cuarenta muertos y cien heridos», agrega el obispo en sus mensajes.