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Carta semanal

Santiago apóstol, patrono de España

Llegados al 25 de julio celebramos la fiesta solemne del apóstol Santiago el Mayor, patrono de España. Hijo de Zebedeo y Salomé, hermano del discípulo amado, el apóstol Juan, murió mártir de Cristo en la primera persecución de Herodes, en los años 40 de nuestra era. (…) La fiesta del apóstol Santiago viene a replantearnos dónde está nuestro centro, dónde están nuestros intereses.

De vacaciones

En este descanso, un lugar preferente lo ocupa Dios. A lo largo del año, vamos con el tiempo justo. En vacaciones, podemos dedicar más tiempo a la oración, a la lectura pausada, a la contemplación de la naturaleza. Dios está ahí, y quiere ser nuestro descanso, y además es un descanso gratuito. Descansemos en Dios, conectemos con las motivaciones positivas que han dado sentido a nuestra vida.

Manso y humilde de corazón

La humildad es virtud que está en los cimientos de un gran edificio. Esos altos rascacielos de las grandes ciudades, tiene un soporte hondo, que no se ve pero que soporta todo el edificio. El humilde no hace ostentación de sus virtudes, aunque reconozca que las tiene, pero las tiene como un don recibido y las vive con gratitud al que se las hadado. El humilde no protesta porque no le tienen en cuenta.

Día del Papa, en la fiesta de san Pedro

Dios nos ha concedido en nuestros tiempos Papas excelentes y santos. Si recorremos la lista del último siglo, un siglo atormentado en el concierto universal, veremos que el ministerio del Sucesor de Pedro ha sido decisivo para la marcha de la historia. Y si miramos en nuestros días, la figura del Papa Francisco ha cobrado un fuerte protagonismo como referente moral y líder mundial.

Dos nuevos sacerdotes, regalo del Corazón de Cristo

La diócesis recibe este domingo dos nuevos sacerdotes presbíteros para el servicio de la diócesis, abiertos a la Iglesia universal. Carlos y David. Carlos proviene de Valencia y se ha formado en el Seminario Redemptoris Mater. David es de Jauja (Córdoba), su familia vive en nuestra diócesis, y se ha formado en el Seminario Conciliar San Pelagio. ”El sacerdote es un regalo del Corazón de Jesús”.

El Cuerpo y la Sangre del Señor

Ahora, la fiesta del Corpus lleva en procesión al Rey de los reyes, Dios mismo en persona hecho hombre y eucaristía por nosotros. Desde su trono regio, desde la custodia, Jesús va bendiciendo a todos: en nuestras calles, en nuestras plazas, entrando en nuestros hogares y en nuestros corazones. La fiesta del Corpus nos trae esa compañía tan consoladora de Jesucristo cercano.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo

Con motivo de esta solemne fiesta de la Santísima Trinidad, la Iglesia nos recuerda el papel de los contemplativos en la vida de la Iglesia. Jornada pro Orantibus, que este año tiene como lema: “Contemplar el mundo con la mirada de Dios”. En nuestra diócesis, 24 monasterios de monjas y 1 de monjes, además de los ermitaños, nos están recordando esta mirada contemplativa del mundo.

Pentecostés, ven Espíritu Santo

Coincidiendo con este gran día, la Iglesia celebra también el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, como recordándonos a todos que la acción del Espíritu Santo requiere la colaboración de los cristianos para llevar a cabo esta renovación. “Acción católica es pasión católica”, decía el Papa Francisco hace pocas semanas a los jóvenes de AC de Italia.

Religión en la escuela

Es el momento de apoyar todos, la clase de religión. Para muchos, es el único contacto con Jesucristo y con la Iglesia católica. En la formación de nuestros jóvenes, la Iglesia se juega su futuro. En los últimos cursos ha crecido el número de alumnos y padres que solicitan religión católica para sus hijos en la escuela. No es algo que vaya a menos, al contrario. A pesar de tantas dificultades y de voces que gritan que la religión salga de las aulas.

La ciudad se llenó de alegría

¿Cuál es el fundamento de esta alegría cristiana? Es una alegría que brota de la fe, de tener a Dios, que se nos entrega generosamente en su Hijo Jesucristo. Por eso, la ausencia de Dios genera tristeza y desaliento. El Dios de Jesucristo nos ha abierto de par en par su corazón para entregarnos lo que más vale: su Hijo hecho hombre y el Espíritu Santo que brota de las llagas del Resucitado, como de un manantial a borbotones.